Tirarse a la piscina
La decisión del Consejo Andaluz de interponer un recurso de alzada contra la convocatoria de la conocida como “subasta de moléculas” se ha visto refrendada en las últimas semanas por las propias dudas planteadas por el Gobierno Central al Gobierno andaluz sobre la constitucionalidad de esta iniciativa. Aunque el concurso por el momento no se detendrá, ambos Gobiernos se sentarán a hablar sobre el tema, y fuentes oficiales no descartan que la subasta acabe en el Tribunal Constitucional, como acabó en su día por ejemplo la transferencia de competencias sobre el Guadalquivir, que luego tuvieron que ser devueltas al Estado.
La iniciativa de la subastas ha sido, para este Consejo andaluz, incomprensible e inapropiada desde todos los puntos de vista, incluso el momento de sacarla ha sido el menos oportuno. Y, además, ha sido terriblemente injusta con una Farmacia, la nuestra, que en todos estos años ha colaborado de forma leal con la Administración andaluza, liderando nuevos retos tecnológicos y profesionales (prescripción y dispensación por principio activo, receta electrónica, programas de calidad, etc.) que con el tiempo han llegado a convertirse en ejemplo en España de buenas prácticas para garantizar la sostenibilidad del sistema público sanitario.
Tengo claro que si algo no necesita nuestra Sanidad es conflicto y judicialización de la gestión pública. Avanzar un paso para a continuación retroceder tres no es la mejor forma de hacer política, y mucho nos tememos que la subasta de moléculas puede ser un ejemplo paradigmático de esa improcedente forma de gobernar basada en tirarse a la piscina sin saber si hay agua o si vamos a caernos encima de otros bañistas.
Manuel Arenas
Presidente
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La decisión del Consejo Andaluz de interponer un recurso de alzada contra la convocatoria de la conocida como “subasta de moléculas” se ha visto refrendada en las últimas semanas por las propias dudas planteadas por el Gobierno Central al Gobierno andaluz sobre la constitucionalidad de esta iniciativa. Aunque el concurso por el momento no se detendrá, ambos Gobiernos se sentarán a hablar sobre el tema, y fuentes oficiales no descartan que la subasta acabe en el Tribunal Constitucional, como acabó en su día por ejemplo la transferencia de competencias sobre el Guadalquivir, que luego tuvieron que ser devueltas al Estado.
La iniciativa de la subastas ha sido, para este Consejo andaluz, incomprensible e inapropiada desde todos los puntos de vista, incluso el momento de sacarla ha sido el menos oportuno. Y, además, ha sido terriblemente injusta con una Farmacia, la nuestra, que en todos estos años ha colaborado de forma leal con la Administración andaluza, liderando nuevos retos tecnológicos y profesionales (prescripción y dispensación por principio activo, receta electrónica, programas de calidad, etc.) que con el tiempo han llegado a convertirse en ejemplo en España de buenas prácticas para garantizar la sostenibilidad del sistema público sanitario.
Tengo claro que si algo no necesita nuestra Sanidad es conflicto y judicialización de la gestión pública. Avanzar un paso para a continuación retroceder tres no es la mejor forma de hacer política, y mucho nos tememos que la subasta de moléculas puede ser un ejemplo paradigmático de esa improcedente forma de gobernar basada en tirarse a la piscina sin saber si hay agua o si vamos a caernos encima de otros bañistas.
Manuel Arenas
Presidente
Estrenamos año y estrenamos también una nueva preocupación: la primera licitación de principios activos ya está en la calle y, en apenas un mes, podría conocerse incluso su resultado. El Consejo Andaluz está estudiando jurídicamente la Resolución publicada hace unos días en el BOJA, habida cuenta de que no ha podido emprender acción legal alguna contra el Decreto-Ley que da carta de naturaleza a las subastas. Como se sabe, éste tan sólo puede ser recurrido por el Gobierno Central, que de momento no se ha manifestado con rotundidad al respecto. Desde el PP Andaluz, el senador Jesús Aguirre ha dicho claramente en los medios de comunicación que “en el partido está clara la inconstitucionalidad del Decreto” (Correo Farmacéutico 12 feb). Falta por saber si así lo ve también el PP a nivel nacional y si lo ve el Ministerio.
No es, en cualquier caso, el único frente que nos inquieta en este recién inaugurado 2012. Conocidos por todos son los problemas de impago que sufre la farmacia en diferentes Comunidades Autónomas. Aquí, en Andalucía, las dificultades del pasado ejercicio fueron salvadas con suscripción de pólizas de créditos por parte de los ocho Colegios por el importe equivalente a la factura de dos meses del año. Pero es obvio que esta fue una solución excepcional y esperamos que, gobierne quien gobierne tras el 25M, la gestión de los presupuestos de 2012 evite el calvario que están pasando los compañeros de otras Autonomías.
Es momento, por tanto, de permanecer atentos y, en un contexto de ajustes y austeridad, reivindicar la gran aportación social de la Farmacia, casi siempre oculta por la cara oscura del gasto en medicamentos, que desde luego no sólo no es atribuible al farmacéutico sino que sería mucho mayor sin la intervención del farmacéutico. Precisamente para reivindicar lo que hacemos y lo mucho que contribuimos a la propia sostenibilidad del sistema, hemos organizado, con gran austeridad de medios y aprovechando las posibilidad que ofrecen las nuevas tecnologías, una campaña de comunicación que difundiremos a través de nuestra página web y de las redes sociales.
En esa campaña, nuestros pacientes, algunos de ellos caras bastante conocidas en nuestra Comunidad, defienden de forma desinteresada la labor que realizamos los farmacéuticos, contando lo que su farmacia les aporta. Próximamente lanzaremos esta campaña, que lleva por lema “Tú y tu farmacia”, y en la que esperamos vuestra colaboración para que alcance la máxima difusión.
Manuel Arenas Vargas
Presidente
Estimada señora:
Permítame en primer lugar trasladarle nuestra felicitación por su nombramiento al frente de la Secretaría General de Sanidad y Consumo, responsabilidad para la que le deseo toda la suerte del mundo y para la que por supuesto le ofrezco nuestra más leal colaboración.
Quiero que sepa que la farmacia andaluza es un colectivo plenamente comprometido con el objetivo de la sostenibilidad del sistema público sanitario, un objetivo al que puede constatar que hemos contribuido de forma ejemplar, asumiendo ajustes desde hace más de una década que no han mermado un ápice la calidad de nuestra prestación farmacéutica.
Convencido de que usted es consciente de ese esfuerzo, y de que sabe valorarlo, me gustaría solicitarle la participación de la Farmacia, de sus profesionales, en el diseño y desarrollo de las políticas de su Departamento, así como una asunción rotunda y clara del objetivo de reforzar nuestro modelo asistencial, garantizando la igualdad y la calidad de la prestación farmacéutica para todos lo ciudadanos con independencia de la comunidad autónoma en que residan.
Esperando poder recibirla muy pronto en Andalucía para tener la oportunidad de trasladarle personalmente nuestras impresiones, le envío un cordial saludo, en nombre de toda la farmacia andaluza.
Manuel Arenas Vargas
Presidente
El último RDLey 9/2011 del Gobierno con nuevos ajustes para la Farmacia es ya el tercero tras el inicio de la crisis, y su anuncio, aprobación y publicación -deprisa y corriendo- pone de manifiesto tanto la improvisación como la falta de ideas de un Ejecutivo que, a la hora de la verdad, en sus políticas sobre Farmacia, ha acudido a las mismas viejas e inútiles recetas cortoplacistas de gobiernos anteriores, de todo signo político, desde el año 2000: tijera y más tijera, sin entrar en el fondo de los problemas, y cargando siempre los ahorros sobre los mismos hombros.
Si algún aspecto positivo podía haber en este último Decreto, es que parecía un intento, por fin, del Gobierno Central de poner algo de orden en la política farmacéutica nacional en aras de la cohesión y equidad del sistema, puesto en solfa por iniciativas autonómicas del más variado pelaje que, especialmente con motivo de la crisis, y pese a la contención del gasto obtenida a través de los ajustes de los RDL 4/2010 y 8/2010, habían venido superponiendo sus propias “recetas” y, según parece, en ello siguen empeñadas.
Así las cosas, en breve tendremos en marcha una medida más de recorte, que traerá aparejadas nuevas caídas en la facturación de las boticas, aunque tal vez en Andalucía podamos ver su efecto atenuado porque su medida estrella, la prescripción por principio activo (PPA) y los precios menores, hace ya una década que funciona en nuestra Comunidad. Es decir, los boticarios andaluces hace más de diez años que venimos generando al sistema estos “ahorros” que ahora se van a generar en el resto de territorios. Actitud de colaboración la nuestra que, por cierto, parece que se va a ver “premiada” por la Consejería de Salud con nuevas y unilaterales medidas -“profundización en la política de PPA”, según eufemismo de nuestros políticos, vulgo “decreto de subastas” para nosotros- .
Y de ser así finalmente, el nuevo RDL 9/2011, pese a su pomposo nombre de “Medidas para la cohesión….”, no habrá servido para otra cosa que para exprimir un poco más a la Farmacia y al resto de agentes de la cadena del medicamento, sin aportar soluciones de valor a medio/largo plazo ni para la equidad ni para la sostenibilidad futura de un sistema que, a todas luces, se desangra. El Ministerio, mientras tanto, ni está si le espera…Y casi mejor, vistas sus declaraciones sobre el Decreto andaluz.
Manuel Arenas Vargas
Presidente
La firma de un nuevo Concierto de Prestación Farmacéutica es una buena noticia para la Farmacia andaluza, que debe ser valorada de forma positiva en un contexto como el que vivimos, de gran inestabilidad e incertidumbre. Había mucha inquietud y muchas dudas por la extinción del actual marco de colaboración con la Consejería de Salud y, en el día de ayer, se ha rubricado el nuevo documento, que es continuista en líneas generales, sobre todo en lo que se refiere al compromiso de pago por parte del SAS, e incluye mejoras en algunos aspectos como el descuento en A.I.U. También es importante para la estabilidad de la Farmacia andaluza la firma, en días anteriores, del nuevo Convenio de tiras reactivas. Eran frentes abiertos que generaban inseguridad y hoy podemos decir que se han resuelto favorablemente.
Otros frentes, desgraciadamente, continúan abiertos y pintan mal, y eso hace que el optimismo por la firma del Concierto nos deje un sabor de boca agridulce. Ante la oposición de los farmacéuticos andaluces a la subasta en medicamentos, la Consejería ha decidido seguir adelante con ella de forma unilateral y por la vía del Decreto urgente. La Consejera lo anunció también ayer, y ha señalado que su intención es poder iniciar antes de final de año el proceso de selección pública de medicamentos y productos sanitarios. Como ya hemos reiterado a la Consejería en distintas ocasiones, nuestra posición es contraria a cualquier nueva medida que limite la capacidad de gestión del stock de la farmacia, en un momento en que éste resulta esencial ante la fuerte caída de márgenes provocada por los Reales Decretos de 2010. Entendemos que la sostenibilidad del Sistema Público Sanitario requiere de medidas más estructurales y compensadas que lleguen a la raíz de los problemas y no a su epidermis, y que repartan el esfuerzo del ahorro de forma equilibrada entre todos los agentes. Medidas que, además, se establezcan para el conjunto del Estado de forma que no se superpongan unas a otras porque la situación que se está generando para las farmacias es insostenible y, para los ciudadanos, de total inequidad en función de la autonomía en que se viva.
En cuanto al guiño a los farmacéuticos rurales (la Consejería ha anunciado que ofrecerá en formación a los farmacéuticos rurales el 10% de los ahorros logrados con el concurso), la verdad es que se comenta por sí solo. Supongo que son cosas de cara a la opinión pública. Pero, en fin, lo que las farmacias rurales andaluzas, y las farmacias más modestas de los entornos urbanos, necesitamos no es paternalismo público, sino confianza, seguridad, estabilidad y un margen de maniobra equivalente al menos al que tienen el resto de farmacéuticos españoles.
Pero aún hay más. En la tarde de ayer, 11 de julio de 2011, conocimos finalmente el texto íntegro del proyecto de Decreto, que estamos analizando ya para hacer la valoración correspondiente, y nos encontramos dos cuestiones también muy preocupantes, una de ellas especialmente lesiva de nuevo para los intereses de todas las farmacias. Los centros sanitarios (entendemos que se trata de residencias sociosanitarias) podrán comprar y dispensar directamente a sus pacientes productos sanitarios, nutrición enteral y dietoterápicos, que también podrán ser suministrados por los enfermeros directamente a los pacientes en atención domiciliaria, en lo que constituye sin duda un paso adelante en la estrategia del SAS de sacar cada vez más medicamentos y productos de la farmacia. Eso es lo que dice textualmente el proyecto de Decreto, que también prevé que las farmacias entreguen una factura sombra al estilo de la que se está entregando en los hospitales. ¿A qué pueden adivinar quien, según la Consejera, correrá con los gastos del invento?
Manuel Arenas Vargas
Presidente
La farmacia andaluza ha rechazado de forma mayoritaria la propuesta formulada como ultimátum por la Consejería de Salud para modificar las condiciones de la prestación farmacéutica en Andalucía. ¿Quiere decir eso que se han cerrado las puertas a la negociación? Por parte del Consejo Andaluz, desde luego que no, y de hecho, ya hemos invitado a la Consejería a retomar unas negociaciones que ellos han querido cerrar de forma precipitada, cuando aún no existía un avance suficiente para el consenso.
Y que conste que digo negociaciones, y no pacto, como la Consejería ha querido hacer ver: el Consejo Andaluz en ningún momento había pactado nada, y menos un nuevo convenio. Es cierto que llevaba diez meses negociando un documento de intenciones, pero desde el minuto uno se le hizo ver a la Consejería que cualquier acuerdo, incluso de intenciones, tenía que contar con el apoyo del Comité Ejecutivo y, sobre todo, de las asambleas de los Colegios, es decir, de los farmacéuticos andaluces.
Imponer por decreto lo que no se ha logrado consensuar por la vía del acuerdo no parece ni lo más sensato ni lo más oportuno para el interés general que la Consejería de Salud dice buscar. Y sin embargo, el comunicado lanzado por la Consejería tras conocer el rechazo mayoritario de las Asamblea de los Colegios andaluces, a las que este Consejo se debe, parece apuntar a esa dirección, la dirección de crear “nuevos marcos normativos” para desarrollar las medidas rechazadas.
Esperamos que finalmente no sea así y que los representantes de la administración andaluza obren con sentido común y se avengan a profundizar por la senda de la negociación, frustrada con un ultimátum improcedente y con una fórmula final de acuerdo basada en el “todo o nada” que inexorablemente nos ha conducido al “nada”. Desde el Consejo Andaluz trabajaremos para ello y, si esa vía no es posible, responderemos con toda la contundencia necesaria a las represalias que ya ha anunciado la propia Consejería –denuncia del Concierto, retraso en el pago, y un largo etcétera- y cualquier medida impuesta contraria a los intereses de los farmacéuticos andaluces. Máxime, cuando la Farmacia andaluza ha dado a la Administración muestras más que sobradas de lealtad y colaboración - más que ningún otro agente sanitario y, además, voluntariamente- en la sostenibilidad del sistema público de salud.
Manuel Arenas Vargas
Presidente
Sé que es duro y difícil pensar en términos positivos, en unas circunstancias como las que corren, de duros recortes y pérdida de facturación y rentabilidad para la Farmacia. Pero nunca de los pensamientos negativos surgieron acciones positivas, y nada bueno nos sucederá si planteamos recurrentemente el debate en términos de decepción, melancolía y padecimiento.
Todos sabemos que son tiempos duros, todos conocemos que hay muchas farmacias que lo están pasando mal, todos sufrimos la dificultad de mantener el mismo nivel de prestaciones farmacéuticas con muchos menos recursos materiales, humanos y de tiempo… Todos sabemos que las cosas ya no son como eran, pero lo cierto y verdad, y por más que nos pese, es que las cosas ya nunca serán como antes.
Y si hay una profesión acostumbrada a que las cosas no sean como eran antes, ésa es la nuestra, que desde los tiempos de las fórmulas magistrales ha sabido renovarse constantemente, adaptarse a las nuevas necesidades de los tiempos, sin perder nunca su esencia, sin desvirtuarse como profesión ni desvirtuar al modelo al que sirve.
Y esa que siempre ha sido nuestra prioridad, debe seguir siéndolo ahora, asentar las bases del modelo asistencial de farmacia, y del rol prioritario y protagonista que el farmacéutico desempeña en él.
En los años que vienen, de inevitable austeridad presupuestaria, tenemos que ser tan flexibles para contribuir a esa ahorro necesario, y adaptándonos a lo que los tiempos demandan de nosotros, como inflexibles a la hora de exigir que todo ese ahorro repercuta en un apuntalamiento decisivo del modelo asistencial de farmacia y de nuestro sistema público de salud.
Espero pues que estas jornadas sean unas jornadas para el optimismo, para pensar en positivo y para afrontar sin abatimiento y con ganas y responsabilidad los próximos años, que serán fundamentales para garantizar la sostenibilidad del sistema, objetivo que no será viable sin el respeto y la colaboración modélica de todos los agentes implicados.
Manuel Arenas
Presidente
Consejo Andaluz
La Consejería ya ha hecho público el listado de admitidos en el concurso de adjudicación de nuevas farmacias en Andalucía, que se ha hecho esperar ciertamente y que, con todas las reservas y críticas que cabe hacer a la redacción final de la Orden por la que se convocó al Baremo de Méritos, era ya necesario que se resolviera.
Entre tanto, los contactos con la Junta de Andalucía que mantiene el Consejo Andaluz continúan y auguran un futuro complejo, de restricciones y austeridad. Son inevitablemente momentos de cambio, y los Colegios andaluces vamos a trabajar por no quedarnos descolgados de la toma de decisión de esos cambios y por seguir llevando las riendas de nuestro futuro. Pero del mismo modo, vamos a estar atentos a que todo el pretendido ahorro que va a lograrse con las medidas que plantea el SAS y para las que busca la colaboración de la farmacia andaluza –y que nosotros entendemos podía alcanzarse, y mayor, por otras vías y políticas más relacionadas con la demanda que con la oferta– repercuta de forma positiva en el sistema público de salud, y no se destine a partidas de dudosa utilidad pública o manifiesta intención partidista. La gestión del gasto público en nuestro país está salpicada de noticias muy poco reconfortantes, y no me refiero a los puntuales escándalos y corruptelas que hayan podido darse, sino al destino de cantidades considerables a políticas públicas que, por decirlo suavemente, no parecen ni mucho menos prioritarias.
Confiamos en que los gestores de la Consejería de Salud y del Servicio Andaluz, que con tanto celo profesional están tratando de pactar con la farmacia andaluza medidas distintas que le permitan lograr ahorros adicionales y gestionar nuevos recursos, actúen con idéntica pasión en la defensa de la aplicación de esos recursos para la mejora y mantenimiento de una sanidad pública que es ciertamente modélica, y por la hay que seguir peleando, y dentro de ella, por el reforzamiento del modelo asistencial de farmacia, puntal básico del sistema público de salud. En definitiva, que los posibles acuerdos a los que se llegue sirvan en efecto para fines que compartimos ambas partes de sostenibilidad y universalidad de la prestación farmacéutica, y no devengan en gastos superfluos o inversiones de cara a la galería.
Manuel Arenas
Presidente
Consejo Andaluz
Desde el pasado día 15 de febrero, este Consejo Andaluz cuenta con una Comisión de Farmacia Rural, y salda así una vieja “deuda pendiente” con el que es sin duda uno de los grandes pilares del modelo asistencial de farmacia. Los Estatutos no nos permitían crear una Vocalía autonómica, y hemos pensado que la solución más efectiva y ágil era ésta de crear una Comisión que contará con un representante de cada Colegio.
La vida del farmacéutico rural siempre ha sido incómoda y plagada de sacrificios: una dedicación intensa y no demasiado bien remunerada, guardias de 24 horas durante 365 días al año… También es cierto que ha tenido y tiene otras compensaciones, casi todas referentes a la realización profesional, a esa sensación de sentirse útil y bien con lo que uno hace, y por supuesto a la relación con los pacientes. Sin embargo, muchas farmacias del entorno rural, como también muchas otras farmacias de zonas urbanas marginales o con escasa densidad de población, empiezan a pasar serios apuros y ven amenazadas su viabilidad, sobre todo tras los últimos recortes planteados por las Administraciones.
Y la amenaza de la viabilidad de las farmacias más modestas del entorno rural no es una amenaza menor, es la amenaza del mismo modelo asistencial de farmacia, que empezaría a resquebrajarse si se pierde uno de los grandes valores de ese modelo, que es precisamente la universalidad, la garantía de que el paciente, viva donde viva, tenga las posibilidades económicas que tenga, puede acceder de forma sencilla a la prestación farmacéutica.
Precisamente la primera labor de la nueva Comisión será ésa: estudiar la viabilidad económica de la farmacia rural y analizar las posibles soluciones a un problema que desde luego en primer lugar preocupa a los propios afectados, pero que nos tiene que preocupar y ocupar a todos los que participamos del modelo asistencial de farmacia.
Estoy seguro de que la labor de esta nueva Comisión será fructífera, y que, de su actividad, con esfuerzo, dedicación y desde la unidad de todos, podremos alcanzar grandes resultados para la farmacia rural y en general para nuestro modelo.
Manuel Arenas
Presidente
Consejo Andaluz
Durante la inauguración del V Congreso Internacional de Medicamentos Huérfanos y Enfermedades Raras me pareció necesario subrayar “el enorme mérito de que un Colegio provincial, en la modestia de sus recursos, haya sido capaz de coger esta bandera y haber organizado hasta en cinco ocasiones un evento de estas características”. Y me pareció igualmente necesario destacar que ese mérito resultaba “doble” en un momento como el actual, “de fuerte caída de los rendimientos de las farmacias como consecuencia de las medidas adoptadas por las diferentes administraciones con motivo de la crisis”. A este respecto, dije de forma literal: “No hay un solo sector en este país que haya sufrido y aportado más al ajuste del gasto público que el nuestro, a pesar de la enorme contribución que ya habíamos venido haciendo en los últimos años y a pesar de la colaboración leal que habíamos venido manteniendo con las administraciones, fruto de la cual, especialmente en algunas autonomías como la andaluza, habíamos conseguido resultados en el control del gasto realmente sobresalientes”. Y agregué: “No es el día desde luego para incidir en este tema, pero permítanme que subraye el enorme mérito que tiene que la Farmacia sevillana siga aferrada a esta hermosa causa de las enfermedades raras y haya decidido mantener su apoyo e incluso reforzarlo, lejos de abandonarla o relegarla hacia un lugar secundario en una coyuntura como la actual, con otras prioridades mucho más inmediatas para los profesionales. Ojalá que este esfuerzo sirva para evidenciar lo mucho que la Farmacia aporta a la sociedad y el sinsentido tan grande que supone tomar medidas precipitadas y no consensuadas con el sector, que ciertamente pueden suponer un ahorro a corto plazo, pero que a largo plazo sólo conducirán a un perjuicio y retraimiento de la actividad económica. Modestamente creo que es un error seguir incidiendo en políticas que sólo conducirán a que los congresos, las investigaciones y las inversiones se reduzcan o se vayan a otra parte, en suma a desincentivar a los distintos agentes en sus esfuerzos de innovación, mejora y compromiso social”. Son afirmaciones en las que no puedo sino reafirmarme, y que desde luego no tuvieron el objetivo de molestar a nadie, sino de resaltar el gran mérito y el gran esfuerzo de la aportación del Colegio de Sevilla en una situación como la que vive la Farmacia. Las volvería a pronunciar sin dudarlo.
Manuel Arenas
Presidente
Consejo Andaluz
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